Monasterios gallegos: Samos

Monasterios gallegos imprescindibles

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Preparar una ruta para visitar los más bellos monasterios gallegos siempre es un buen plan para unas vacaciones en Foz. ¿No sabes cuáles son? Pues a continuación te los vamos a nombrar y te vamos a dar unas pistas de lo que te espera en ellos.

Monasterios gallegos en las cuatro provincias

Si deseas conocer los más atractivos monasterios de Galicia, debes saber que están repartidos por las cuatro provincias de la comunidad. Los hay en Lugo, por supuesto, pero también en Ourense, A Coruña y Pontevedra, así que puede ser un plan para unas únicas vacaciones, o para completarlo a lo largo de varias estancias. ¡Tú mismo! Nosotros te los contamos y luego organízate el viaje como mejor te cuadre.

Monasterio de San Salvador de Lourenzá

Monasterio de San Salvador de Lourezá
Monasterio de San Salvador – José Antonio Gil Martínez / Flickr.com

Ya que el plan consiste en visitar los más atractivos monasterios gallegos durante unas vacaciones en Foz, comencemos por el más próximo a nuestra localidad de la Mariña Lucense. Nos referimos al monasterio de San Salvador de Vilanova de Lourenzá. Se encuentra en el valle del río Masma. Hablamos de un cenobio que se originó a mediados del siglo X.

Monasterio de San Clodio

Otro de los monasterios gallegos de esa misma centuria es el de Clodio, en la población orensana de Leiro. No obstante, hay que decir que mucho ha cambiado desde entonces, ya que gran parte de él en la actualidad es un lujoso hotel. Si bien, mantiene una de las escasas fachadas de estilo cisterciense que se conservan en Galicia.

Monasterio de San Lorenzo de Carboiero

Monasterio de San Lourezno de Carboeiro
Monasterio de San Lourezno de Carboeiro – José Antonio Gil Martínez / Flickr.com

En Silleda, provincia de Pontevedra, está una de las joyas del arte románico en Galicia. Se trata de la iglesia de este monasterio situado junto al río Deza. Lo cierto es que hoy en día este lugar luce esplendoroso. La razón es que ha sido objeto de una profunda restauración, que ha conseguido recuperarlo tras muchos años de total abandono.

Monasterio de Sobrado dos Monxes

Muchos monasterios gallegos están vinculados con el Camino de Santiago, lógicamente. Ese es el caso del de Sobrado dos Monxes, en tierras coruñesas. De hecho, uno de los atractivos de este monasterio es visitar su claustro de los Peregrinos, vecino al de los Medallones. Además, si lo visitáis, acercaros a la laguna de Sobrado, creada en el siglo XVI por los propios monjes.

Monasterio de San Martín Pinario

Ya que hemos nombrado la Ruta Jacobea, tenemos que citar el monasterio de San Martín Pinario, situado en la propia ciudad de Santiago de Compostela. Lo encontraréis junto a la famosa catedral, justo delante de su fachada de la Azabachería. No os lo perdáis, ya que en sí mismo es un resumen de la historia del arte, desde las formas medievales hasta el Neoclasicismo.

Monasterios de la Ribeira Sacra

Santo Estevo de Ribas del Sil en la Ribeira Sacra
Santo Estevo de Ribas del Sil

El itinerario de la Ribeira Sacra tiene numerosas joyas arquitectónicas. Y entre ellas varios de los monasterios gallegos más espectaculares, tanto por su arquitectura medieval como por su emplazamiento. Podríamos dar varios ejemplos, pero solo nombraremos dos de los más vistosos: Santa Cristina de Ribas de Sil y el de Santo Estevo de Ribas de Sil, este último transformado en Parador de Turismo.

Monasterio de Oia

Los lugares donde se levantaron los más bellos monasterios gallegos son de lo más variado. Por ejemplo, también los hay a orillas del mar, como el de Oia, en Pontevedra. Ya solo por ese emplazamiento ya merece la pena conocerlo. Pero además, es un buen ejemplo de evolución desde un pequeño eremitorio hasta un gran monasterio.

Monasterio de Samos

Monasterio de Samos, uno de los monasterios gallegos más bonitos
José Antonio Gil Martínez / Flickr.com

Vamos a acabar en tierra de Lugo citando uno de los monasterios gallegos más importantes. El monasterio de Samos, se originó en el siglo VI. Alcanzó su esplendor en plena Edad Media como destacada parada en el Camino de Santiago.

Hablamos de un monumento imponente en tamaño y belleza, con su iglesia de fachada barroca, sus restos de tiempos mozárabes, sus dos claustros o su exquisita biblioteca. En definitiva, una joya del patrimonio histórico de la comunidad autónoma. Un lugar imprescindible durante el recorrido que os llevará por los más atractivos monasterios gallegos.

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